De los fallecidos, 57 corresponden a siniestros viales ocurridos en rutas. Las colisiones entre vehículos representan el 62% de los hechos graves.
Los siniestros viales continúan siendo una de las principales preocupaciones en materia de seguridad en Entre Ríos. En lo que va de 2026, la provincia registra 89 víctimas fatales, de las cuales 57 corresponden a hechos ocurridos en rutas.
El dato fue aportado por el comisario Diego Passarello, segundo jefe de la División Operaciones Viales y responsable de Comunicación de la Dirección General de Prevención y Seguridad Vial de la Policía de Entre Ríos.
Passarello señaló que “la cifra obliga a fortalecer las estrategias de prevención, tanto desde los controles como desde la educación y la concientización de quienes utilizan diariamente la vía pública”.
Según explicó, la seguridad vial depende de múltiples factores, entre ellos la infraestructura, los controles, los dispositivos tecnológicos, la respuesta sanitaria y, fundamentalmente, el comportamiento de conductores, peatones y demás usuarios de la vía pública.
Entre los datos relevados por la Dirección General de Prevención y Seguridad Vial, las colisiones entre vehículos representan el 62% de los siniestros graves, mientras que otros choques alcanzan el 13%.
En este contexto, Passarello hizo especial hincapié en los impactos frontales y frontolaterales, vinculados en muchos casos con adelantamientos indebidos, exceso de velocidad y exceso de confianza.
Un dato que también llamó la atención es que el 55% de los siniestros se registra de día. “Uno piensa que por ahí la noche es más riesgosa. Sin embargo, nosotros vemos un exceso de confianza cuando hacemos los relevamientos de los siniestros”, explicó.
El uso del teléfono celular al volante aparece como otro comportamiento peligroso. En Paraná y otros puntos de la provincia se utilizan dispositivos para detectar determinadas infracciones, aunque actualmente se encuentran en una etapa de concientización y todavía no se aplican multas a partir de esas capturas. Hasta septiembre, se habían registrado cerca de 1.900 infracciones: casi el 70% correspondía al uso del celular y el 30% restante a la falta de uso del cinturón de seguridad.
Passarello remarcó que la distracción también puede producirse durante una detención en un semáforo. “El celular parece ser un entretenimiento del momento y la verdad nos distrae del contexto, de todo lo que nos rodea, del vehículo que está delante, atrás, el peatón que está cruzando, la bici, la moto”, describió.
Desde la Policía de Entre Ríos también se trabaja mediante la División Educación Vial, con actividades de prevención en escuelas primarias y secundarias. Sin embargo, Passarello consideró que la tarea debe involucrar a toda la sociedad.





