Por Violencia Rivas. Especial para Diario del SUR Digital

El «realismo fantástico» del que tanto hablaban algunos intelectuales europeos de la post guerra, como Louis Pauwels y Jacques Bergier en su trabajo, El Retorno de los Brujos, parece replicarse en Concordia. ¿O alguien acaso se hubiera imaginado que después de un cuarto de siglo, las fuerzas del orden y del régimen que nos gobierna, vuelva a intimidar a José «Chelo» Lima, como a finales del siglo pasado?

A lo fantástico y cuasi ridículo, solo lo puede hacer la Justicia concordiense. Tan perezosa para algunas situaciones de denuncias por violencia de género y otras yerbas, cuando de pobres se trata y con tanta celeridad y solidaridad de clase, cuando se critica a algunos de los que pertenecen a esa especie de patriciado, hombres y mujeres que se dicen de bien, que se visten como sibaritas, luciendo atuendos caros que exhiben a diario en los estrados judiciales.

De esa lógica nace de que todo aquel concordiense, que se anime a criticar o desafiar al poder vigente y aún más, a un ex Fiscal como Francisco Azcué termine allanado, investigado, arrebatado o intimado por las fuerzas del orden y los «esbirros» del Intendente. De hecho, lo hicieron hace unos días, cuando le tiraron lavandina a las mujeres que se hallaban protestando en el ingreso a la Municipalidad para que se corran del lugar.

Estamos asistiendo a un estado en donde los derechos y garantías se están pulverizando. Un Estado al servicio de los poderosos. En donde nos gobierna una clase que, por ganar una elección, se autoproclamaron funcionarios con el grado de cónsules romanos, ganando varios millones por mes y manteniendo a una clase trabajadora con el pie sobre sus cabezas y dejando a cientos de familias sin el sustento diario, reduciéndolos a la categoría de futuros esclavos.

La puesta en escena de hoy por la mañana, en donde el grupo Gec de la Policía de Entre Ríos, ingresa con una orden de allanamiento emanada por la Justicia a la morada del docente José «Chelo» Lima, no tiene parangón. En dicho proceso se le atribuyen amenazas por parte del dirigente social hacia el secretario de Gobierno, Luciano Dell Olio y autoridades municipales a través de las redes sociales.

La mayoría de los concordienses lo conocen a «Chelo» Lima. Saben de su postura crítica a las políticas de ajustes y los despidos. No es ninguna novedad. Pero pareciera que los que no lo conocen es Azcué y sus acólitos. Tal vez por la edad. Pues hace más de 25 años, Lima puso en jaque a todo un gobierno provincial, mientras Azcué y Dell Olio, tal vez miraban los dibujitos de los Power Rangers o Dragon Ball «Z». De otra forma no se entiende este proceso. Lo cierto es que, del material secuestrado por la Policía se podían ver cajas de CD de tal vez algunos autores y músicos que le gustan a Lima, como Sui Géneris, Vox Dei o Manal. Tal vez algún CD de Guaraní o la negra Sosa. Lo que también llamó la atención, es un arma aparentemente de juguete que retiraba un uniformado, que según indicaron algunos vecinos es del nieto del allanado. En fin, todo un montaje fantástico.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí