El Presidente disertó en el evento llevado a cabo en Costanera Norte, donde ratificó el rumbo económico. Ausencias notorias, aplausos tibios, e impaciencia por la cena. Adorni presente, y un Macri desdibujado.
Un mitin de más de 2000 personas se congregó en Costanera Norte para escuchar una «masterclass» -como le gusta decir- del presidente Javier Milei en la que dedicó más de una hora a autoelogiar a su gestión, con algunas críticas a economistas, empresarios y la prensa, y lanzar promesas de que la inflación y el riesgo país bajarán. La interna libertaria quedó también quedó a la luz con una ausencia -física y en el discurso- durante la velada.
Milei disertó este lunes por noche en la cena anual de la Fundación Libertad, donde reivindicó el rumbo económico de su Gobierno, afirmó que «no hay nueva deuda». En ese marco, sostuvo que la Argentina va «a honrar» los compromisos de pagos y tarde o temprano «el riesgo país se va a destrozar», al igual que la inflación.
Hasta el Golden Center que pertenece al Sindicato de Comercio llegó casi la plana mayor del Gabinete, funcionarios, legisladores, y libertarios de todo tipo. El Presidente llegó poco antes de las 22, recibió un premio de su «maestro» Alberto Benegas Lynch (h), y comenzó su exposición centrada principalmente en la gestión económica, con algunos matices políticos y dardos para el kirchnerismo. Lo acompañó su hermana Karina y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en otro paseo de bendición a su continuidad pese a las desventuras que sufre por sus inconsistencias patrimoniales entre propiedades y viajes al exterior. Apenas terminó, se retiró raudo del evento sin acercarse a la mesa principal.
También se hicieron presentes ministros como Luis «Toto» Caputo, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich, y Mario Lugones, entre otros. Sorprendió la ausencia del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Pero más aún la del asesor estrellar Santiago Caputo y su séquito de seguidores alineados con Las Fuerzas del Cielo. O quizás no deba llamar la atención luego de lo que fue la furia de viernes por la noche días atrás en la que se enlodaron quienes apoyan al Presidente.
Con un papel desdibujado estuvo Mauricio Macri, quien le precedió en la palabra a Milei, sin menciones específicas a la gestión actual. Un asistente que sí cabe destacar es el exjefe de Gabinete, Guillermo Francos. Llegó temprano, horas antes de que arribe Milei, y fue la primera vez que compartió un evento público desde su ruidosa salida del Gobierno. El exministro no habló aun con el Presidente desde que presentó la renuncia. También fue un viernes por la noche, un día y horario donde parecen despertarse las pasiones libertarias.
Más de una hora después de comenzado el discurso el público parecía impaciente por la llegada de la cena, que se sirvió después de las 23, cuando terminó de hablar el Presidente. Aplausos tibios y casi siempre iniciados por el mismo comensal se escuchaban mientras los asistentes comenzaban a revisar sus redes sociales y a charlar entre sí a la espera de que llegue el plato principal.
Ya de lleno en su exposición, Milei repudió el intento de asesinato contra el mandatario estadounidense Donald Trump y aseguró: «Por eso son importantes instituciones como esta fundación para dar la batalla cultural”. En tal sentido, el jefe de Estado remarcó: «Estamos probando que las ideas de la libertad funcionan».
A continuación, el Presidente comparó el déficit fiscal de su gestión con las dos anteriores y le enrostró al exmandatario Mauricio Macri, que había disertado minutos antes, un resultado similar al del peronismo. “Pusimos las cuentas en orden”, indicó el libertario. En la pantalla las filminas mostraban que el déficit en la gestión de Juntos por el Cambio y el gobierno de Alberto Fernández habían sido casi idénticos en 20 puntos, mientras que la administración violeta arrojaba superávit.
Curiosamente, o no tanto, destacó el rol del ministro de Economía, Luis Caputo, a quien calificó como un «gigante». «Ajustó cinco puntos en un mes”, recordó. Como suele ocurrir cuando habla el Presidente, este Caputo no parece ser el mismo que acompaño a Macri en su gestión. Es otro. No aquel que Milei defenestraba en los canales de televisión cuando era candidato, publicó Ámbito.
En ese marco, rechazó las herramientas tradicionales de financiamiento del Estado. “Recurrentemente la política siempre tuvo como primera opción tomar deuda y para nosotros no es una opción porque es profundamente inmoral. La otra es subir los impuestos y también nos parece aberrante, es un robo”, afirmó.





