El proyecto que ingresó ayer al Senado entrerriano propone su uso solo para “casos excepcionales”. Entre otras situaciones consideradas perjudiciales para el proceso de aprendizaje, como las constantes distracciones y falta de concentración, se sumó a los retos virales peligrosos que ponen en riesgo la integridad física y la vida de quienes cumplen el reto o de otros miembros de la comunidad.
Un proyecto de ley que ingresó el martes 28 a la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología del Senado de la provincia propone “prohibir el uso de celulares a los estudiantes de los niveles obligatorios de educación en el interior de la institución educativa”. La autoridad de aplicación será el Consejo General de Educación (CGE).
Objetivo
En el proyecto se señaló que “una cuestión que involucra a la educación de nuestra juventud motiva una regulación legal que aborde el tema de manera contundente. El objetivo de este proyecto implica contar con una normativa clara que les permita a las instituciones escolares actuar con un marco regulatorio viable y aplicable dentro de la realidad que atraviesan”.
Asimismo se añadió que “entendiendo que para el Estado Nacional no parece ser una prioridad la política educativa, dado los ataques y el desfinanciamiento al sistema universitario que está a su cargo, es que pensamos en la posibilidad de que el tema sea abordado por nuestra Provincia”.
Excepciones
El proyecto, cuyo autor es el senador de Juntos por Entre Ríos, Alberto Otaegui, establece “excepciones”. Así, los estudiantes podrán utilizar el celular sólo en casos excepcionales como “cuando un docente lo solicite por cuestiones pedagógicas, para ello el docente deberá avisar con días de anticipación esta necesidad, informando a las autoridades escolares; ante una situación de fuerza mayor del estudiante, la cual debe ser evaluada por las autoridades escolares; y, toda otra que la autoridad de aplicación considere pertinente”.
Sanciones
El proyecto prescribe sanciones que serán aplicadas por la autoridad de aplicación, que establecerá las que considere pertinentes “para los estudiantes que incumplan con esta norma. Cada institución escolar podrá establecer las sanciones que considere, previo aviso a la autoridad de aplicación y comunicando con la antelación a los estudiantes y adultos responsables de los mismos, de la prohibición de uso del celular y de las sanciones”.
Distraídos por el celular
En los fundamentos se aportó un informe sobre la problemática que realizó Argentinos por la Educación, basado en las pruebas PISA 2022, con arrojó datos que el legislador consideró que “resultan relevantes y preocupantes”. Así, enumeró que “los tres países con mayor proporción de estudiantes que reportaron distracción por usar dispositivos digitales fueron Argentina (54%), Uruguay (52%) y Chile (51%), lo que sugiere un impacto significativo de la tecnología en la dinámica del aula en América Latina”.
Asimismo señaló que “Argentina (46%), Chile (42%), Brasil (40%), Nueva Zelanda (40%) y Bulgaria (40%) presentaban los valores más altos en cuanto a estudiantes que se distraían por el uso de dispositivos digitales por parte de sus compañeros. En el otro extremo, los países con menor porcentaje de estudiantes que se distraían por el uso de dispositivos digitales, ya sea propio o por sus compañeros fueron Japón (5% y 4%, respectivamente), Corea del Sur (9% en ambos casos) y Brunei Darussalam (12% y 10%, respectivamente).”
Retos virales peligrosos
Oategui consideró que “una cuestión que se suma a las mencionadas, es la propagación de los denominados retos o desafíos virales, los cuales consisten en una tendencia o desafío que se propaga rápidamente a través de redes sociales y otros medios digitales”. Entendió que “estos retos suelen consistir en realizar una acción específica, como grabar un video o tomar una foto, y compartirlo en línea. Los retos virales pueden ser divertidos, creativos, informativos o incluso peligrosos”.
Así, mencionó que “entre los retos virales que denominamos peligrosos hay algunos que ponen en riesgo la integridad física y hasta la vida de la persona que cumple el reto o de otros miembros de la comunidad” y recodó el caso en San Cristobal, Santa Fe, “donde un estudiante asesinó a otro en la escuela, o las amenazas de tiroteos, las cuales en los últimos días se dieron a través de pintadas con frases amenazantes que fueron idénticas en diferentes instituciones localizadas en ciudades pertenecientes a distintas provincias lo cual demuestra que la conexión entre ellas es que se enmarcan y responden a la lógica de los retos virales”.





