El gobierno del converso a libertario intendente Francisco Azcué, parece no tener límites a la hora de maltratar a los empleados municipales. En lo que ya se la denomina como, la más pésima gestión, desde el advenimiento de la democracia en Concordia, en donde ya va dejando cientos de familias sin el sustento de un sueldo para poder vivir, parece que no se cansa de tanta crueldad.
En comunicación con Diario del SUR Digital durante este lunes, los trabajadores del ex INVyTAM, denunciaron condiciones «precarias y riesgosas» en el lugar de trabajo.



En ese sentido indicaron que «somos aproximadamente veinte empleados que aún formamos parte de la estructura, que nos encontramos asistiendo a cumplir horario en condiciones totalmente precarias y riesgosas. Estamos yendo de 7 a 13 horas a un edificio que ya se encuentra en proceso de demolición: se están retirando estructuras de durlock, instalaciones eléctricas y otros elementos, exponiéndonos diariamente a situaciones de peligro».
Según los empleados, «Hoy no podemos realizar ninguna tarea: no contamos con electricidad y las computadoras no están disponibles, por lo que no tenemos herramientas mínimas para trabajar. Aun así, se nos exige presencialidad en estas condiciones. Como trabajadores, hemos cumplido con todas las indicaciones que se nos dieron: realizamos la organización, clasificación, carga y resguardo de toda la documentación. Nunca nos resistimos a los cambios planteados, ni a las decisiones tomadas por la comisión transitoria. Sin embargo, cuando se anunció el cierre, se nos aseguró que seríamos trasladados en condiciones adecuadas para continuar con nuestras tareas. Hoy esa promesa no se está cumpliendo. El lugar al que se nos trasladaría aún no está acondicionado, y aun así se nos obliga a seguir asistiendo en un espacio inseguro e inapropiado», aseguraron.
Para los trabajadores, «Esta situación no solo es injusta, sino que genera angustia, incertidumbre y un desgaste constante. Sentimos que se está ninguneando al trabajador, obligándonos a sostener una presencialidad sin sentido, en condiciones indignas y peligrosas.
Resulta preocupante además la ausencia total de respuestas. El presidente de la comisión transitoria, Matías Dupleich (foto vacacionando en el Mediterráneo), no ha vuelto a presentarse ni a dar explicaciones sobre esta situación».

Por último, exigieron, «Respuestas urgentes y condiciones de trabajo dignas. No podemos seguir exponiendo nuestra integridad física en un contexto que claramente no es apto para desarrollar ninguna tarea laboral. Hacemos pública esta situación para que se tome dimensión de lo que está ocurriendo y para que las autoridades correspondientes intervengan de manera inmediata», concluyeron.





