Este jueves, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá el dato oficial de inflación y las consultoras privadas ya anticipan un índice más bajo que el mes anterior, aunque todavía elevado para una economía donde hacer las compras sigue siendo un problema cotidiano.
En marzo la inflación fue de 3,4%, el número más alto en meses. Con ese dato, el primer trimestre acumuló un alza del 9,4%, casi el total de inflación que el Gobierno había proyectado para todo el año en el Presupuesto. El escenario de abril parece algo menos tensionado, pero todavía lejos de mostrar estabilidad.
Qué dicen las consultoras
Las proyecciones privadas coinciden en que hubo una baja, aunque con matices. EcoGo y Equilibra estimaron una inflación de 2,5%, lo que implicaría una desaceleración de casi un punto respecto de marzo.
Desde Libertad y Progreso calcularon un 2,4% y atribuyeron el freno al agotamiento del impacto de la devaluación preelectoral y a una menor presión de los combustibles.
Orlando Ferreres fue algo más arriba y estimó un 2,6% mensual, con una inflación interanual del 30,7%. Analytica, en cambio, se mostró menos optimista y proyectó un 2,8% para abril.
Como anticipo, la Ciudad de Buenos Aires registró una inflación del 2,5%, por debajo del 3% de marzo, un dato que suele funcionar como termómetro de lo que luego ocurre a nivel nacional.
La comida frenó, pero sigue pesando
Parte de la desaceleración se explicó por alimentos y bebidas, el rubro que más pesa en el bolsillo. LCG detectó que los alimentos aumentaron 1,3% en la última semana de abril, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas dio 1,7%.
Analytica registró una variación semanal de 0,9% en alimentos y bebidas durante la cuarta semana de abril y un promedio mensual de 1,3%. Otras mediciones privadas ubicaron al rubro cerca del 2,1% mensual, con una carne más tranquila que en marzo y precios algo más estables en productos básicos.
Pero el dato tiene un límite evidente: que la comida aumente más lento no significa que esté barata. Después de meses de remarcaciones, los precios siguen altos y el consumo continúa golpeado.
El piso del 2%, una barrera difícil
Aunque abril muestre una baja, hay algo que todavía no cambia. La inflación no logra romper el piso del 2% mensual. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta 2,3% para mayo, 2,1% para junio y 2% para julio. Recién en agosto podría aparecer un índice con “uno adelante”.
En la calle, mientras tanto, la percepción es otra. Porque si bien los aumentos pueden perder velocidad, pero llenar el changuito, pagar servicios o cargar nafta todavía cuesta cada vez más, publicó Página 12.





