«Hoy, al cerrar este ciclo de Red de Mantas, no solo celebramos los resultados, sino el camino compartido. Lo que comenzó en mayo como un sueño entre vecinas, hoy se traduce en hechos concretos: más de 300 cuadrados al croché que se transformaron en cinco mantas cálidas para nuestros abuelos, sumadas a una generosa donación de mantas polares. Un total de 77 abrigos fueron entregados a personas solas, adultos mayores y niños de nuestra localidad», señalaron las mujeres que participaron de esta acción en la localidad de Puerto Yeruá.

Como bien dice nuestro espíritu: «Cuando las mujeres nos juntamos para crear, no solo abrigamos a otros, sino que tejemos redes invisibles de apoyo y sororidad que nos fortalece a todas. Cada punto tejido en estas mantas es mucho más que lana entrelazada; es el reflejo de nuestra fuerza cuando nos unimos».
Queremos agradecer profundamente a la profesora Julieta Ferrer por liderar esta propuesta, y a las expertas que compartieron su saber y paciencia: Lorena Schvin, Norma Alarcón y Marta Martínez. Un agradecimiento especial a Claudia Quinteros y a todas las vecinas que, aunque reservamos sus nombres, pusieron sus manos y su tiempo con tanto amor. También agradecemos a la diputada Carola Laner por su acompañamiento constante en este proceso que congregó a 20 mujeres en un abrazo colectivo.

Celebramos el poder transformador de la unidad y el amor. Si bien hoy cerramos Red de Mantas,este grupo no quiere parar: las ganas de ayudar siguen intactas y ya estamos preparando nuestra próxima cruzada, la cual estaremos adelantando muy pronto.

Sigamos tejiendo lazos y apoyándonos mutuamente, porque juntas somos más fuertes», dijeron las mujeres





